Cuando un paciente nuevo busca un médico, sus reseñas de Google suelen ser lo primero que lee. La buena noticia: a la mayoría de los pacientes satisfechos les agrada dejar una. Solo hay que pedírsela en el momento adecuado y de la forma adecuada.
Pídala a todos los pacientes, de la misma forma
Las reglas de Google son claras: puede pedir reseñas a los pacientes, pero no solo a los satisfechos, y no puede ofrecer nada a cambio. La forma más sencilla de cumplir las reglas es pedírsela a todos con el mismo mensaje breve después de su visita.
- Envíe la solicitud el mismo día, mientras la visita está reciente.
- Incluya un enlace directo a su página de reseñas para que baste con un toque.
- Sea breve: agradézcale, pídale su opinión sincera y añada el enlace.
Nunca haga esto
- No ofrezca descuentos, regalos ni participaciones en sorteos a cambio de reseñas.
- No escriba reseñas sobre usted mismo ni pida al personal que las publique.
- No confirme que alguien es paciente cuando responda. Una respuesta como "Gracias por sus comentarios; llame a nuestro consultorio para que podamos ayudarle" protege su privacidad.
Responda a todas las reseñas
Una respuesta breve y serena a cada reseña, buena o mala, muestra a los futuros pacientes que alguien los escucha. En las reseñas negativas, continúe la conversación en privado y nunca comparta detalles sobre la atención.
Conviértalo en un hábito semanal
Las reseñas crecen cuando pedirlas se vuelve rutina, no una campaña de una vez al año. Nuestro equipo de marketing envía solicitudes de reseñas después de las visitas y sigue las reseñas nuevas junto con sus consultas de pacientes nuevos, para que usted vea lo que funciona.
La mejor estrategia de reseñas es aburrida: pídasela a todos, cada semana, y responda a todo.



